Mantener limpio nuestro puerto

in Charlestown

Cortesía de Boston Harbor Now

Miren a su alrededor. Décadas de activismo han transformado el puerto de Boston, que antes estaba muy sucio, en una pieza central de oportunidades recreativas, educativas, económicas y orgullo cívico. Activistas, abogados y legisladores se unieron para promulgar la ley federal Clean Water Act (Ley de Agua Limpia) en 1972. Luego, equipos de ciudadanos locales recurrieron al tribunal federal para aplicar las disposiciones de la ley al puerto que está frente a ustedes. El resultado: las aguas residuales ya no se vierten en el puerto. La planta de tratamiento de aguas residuales de Deer Island ahora procesa aguas residuales de 43 comunidades del área metropolitana de Boston para cumplir con las estrictas normas estatales y federales.

La protección continua garantiza que el puerto esté cada vez más limpio y saludable. Los propietarios de embarcaciones actúan en forma responsable y bombean sus desechos en las instalaciones adecuadas. Los voluntarios participan en jornadas de limpieza de la costa. Grupos como Boston Harbor Now, Harborkeepers, Save the Harbor / Save the Bay y Live Blue Ambassadors del New England Aquarium promueven activamente hábitats marinos saludables y usos comerciales responsables.

Miren a su alrededor y quizá vean un remolcador que escolta un buque de combustible, un buque que transporta automóviles, veleros que pasan rozando o un pato que se sumerge para atrapar un mejillón. La limpieza del puerto de Boston es un modelo de compromiso cívico y una historia de éxito que sigue viva.

La planta de tratamiento de aguas residuales de última generación ubicada en Deer Island incluye varios digestores gigantes. La planta, administrada por la Massachusetts Water Resources Authority, procesa las aguas residuales de más de dos millones de personas y de 5,500 empresas e industrias.

Foto de Liz Nelson Weaver

Fotos de niñas cortesía de Boston Harbor Now

El puerto limpio es probablemente uno de los factores que han facilitado el aumento en la población de eíderes y otras aves playeras que anidan en las Harbor Islands.

Ubicación del cartel

Más…

Activistas comunitarios. Ley colonial. Voluntad política. Nuevas reglamentaciones estatales. Esta combinación permitió la creación del Boston Harborwalk, un camino público de 43 millas de longitud que se extiende desde el aeropuerto Logan hasta el río Neponset a lo largo de siete barrios. En 1978, la Oficina de Manejo de Zonas Costeras de Massachusetts (Massachusetts Office of Coastal Management o CZM) se fijó el objetivo de mejorar el acceso público a la costa. Lograron hacerlo a través de la integración de viejas leyes coloniales en nuevas reglamentaciones estatales.

En las décadas que siguieron, activistas comunitarios, el gobierno de la ciudad y del estado y las empresas constructoras a cargo de proyectos en la costa han trabajado en forma conjunta para garantizar la construcción del Harborwalk a lo largo de la costa. Algunos sitios también ofrecen servicios públicos, como baños, lugares de reunión, rampas para kayaks, etc. El resultado es un fabuloso camino que permite a residentes y visitantes recorrer nuestro activo y limpio puerto.

Las viejas leyes coloniales establecieron el derecho público de acceso a las tierras que están sumergidas cuando la marea está alta con el fin de permitir la pesca, la caza y la navegación a lo largo de la costa. Estas leyes se remontan a tiempos aún más antiguos: Se derivan del derecho romano, que se incorporó al derecho inglés y fue traído a Massachusetts por los colonos ingleses. Luego, en la década de 1640, la Colonia de la Bahía de Massachusetts aprobó leyes que permitían la creación de muelles privados en la zona intermareal (la zona entre la marea alta y la marea baja), siempre que se conservara el acceso público. Casi toda la costa de Boston consiste de terrenos rellenados que antes habían sido parte de la zona intermareal. Esto, junto con el derecho legal de acceso que existe desde hace siglos, sirvió de base para las reglamentaciones de la CZM de 1978.

Recursos (en inglés)

Agradecimientos (en inglés)

  • Warm thanks to New England Aquarium Education Director John Anderson for his guidance.