LAS MUJERES DEL NAVY YARD

in Charlestown

Esta foto de 1943 muestra a mujeres que sueldan el casco de un barco escolta destructor. Las mujeres hacían todo tipo de trabajos en el Navy Yard, pero no trabajaban en la reparación de barcos para evitar contacto con los marineros.

Cortesía del Servicio de Parques Nacionales

“No aceptamos mujeres para el puesto de soldador”, le dijeron a Peggy Merigo. Pero ella demostró su habilidad para soldar y se convirtió en la primera soldadora de Charleston Navy Yard. Pronto se unieron a ella miles de mujeres cuyo trabajo fue fundamental para la victoria en la Segunda Guerra Mundial.

El Navy Yard había empleado a mujeres en puestos administrativos desde la Primera Guerra Mundial, pero no fue hasta mediados de 1942 cuando una gran escasez de mano de obra obligó a contratar mujeres para otros puestos. Las mujeres ocuparon puestos de trabajo como soldadoras, electricistas e instaladoras de tuberías, y también puestos como empleadas contables y telefonistas. Algunas dejaron sus trabajos civiles por trabajos de defensa mejor remunerados; para otras era su primer trabajo. Muchas mujeres requerían capacitación. Trabajaban largas horas en condiciones difíciles, junto a hombres que no estaban acostumbrados a tener compañeras de trabajo, y a menudo regresaban a casa para ocuparse de los hijos y de las tareas domésticas.

En el pico de la producción en tiempos de guerra, el Navy Yard empleaba a más de 8,000 mujeres entre sus 50,000 trabajadores. El trabajo les daba satisfacción e ingresos, pero el fin de la guerra significó la pérdida del empleo y el regreso al hogar. “Todavía lo extraño”, dijo Peggy Merigo Citarella en 2018. “Sientes que has logrado algo”. Sus esfuerzos pioneros inspiran a otras mujeres hasta el día de hoy.

Los carteles del recluta-miento distribuidos por la War Manpower Commi-ssion (Comisión de la mano de obra de la guerra) atrajeron a mujeres a trabajos industriales para permitir que los hombres pudieran luchar en el extranjero. Nunca antes habían trabajado mujeres en el sector de la construcción naval.

Cortesía del Departamento de Defensa de EE.UU.

El pie de foto original de un artículo de 1943 sobre los trabajadores del Navy Yard decía: “Esta soldadora, con su arco eléctrico, puede soldar dos placas de acero tan rápido como puede hilvanar el dobladillo de un vestido”.

Cortesía de The Boston Globe

“Tenga su pase listo”, una acuarela de 1943 de Allan Rohan Crite, representa la fuerza laboral diversa del Navy Yard. El artista, un pintor afroamericano de renombre nacional, trabajó allí como ilustrador técnico de 1941 a 1974.

Cortesía del Boston Athenaeum

La Primera Guerra Mundial fue la primera vez que las mujeres, pero solo las mujeres blancas, pudieron alistarse en la Armada de los EE.UU. Con el cargo de “Yeomen (F)”, realizaron muchos de los mismos trabajos que los hombres y recibieron los mismos beneficios.

Caricatura de Charles Donelan del Boston Traveller, cortesía del Naval History and Heritage Command

Ubicación del cartel

Más…

Activistas comunitarios. Ley colonial. Voluntad política. Nuevas reglamentaciones estatales. Esta combinación permitió la creación del Boston Harborwalk, un camino público de 43 millas de longitud que se extiende desde el aeropuerto Logan hasta el río Neponset a lo largo de siete barrios. En 1978, la Oficina de Manejo de Zonas Costeras de Massachusetts (Massachusetts Office of Coastal Management o CZM) se fijó el objetivo de mejorar el acceso público a la costa. Lograron hacerlo a través de la integración de viejas leyes coloniales en nuevas reglamentaciones estatales.

En las décadas que siguieron, activistas comunitarios, el gobierno de la ciudad y del estado y las empresas constructoras a cargo de proyectos en la costa han trabajado en forma conjunta para garantizar la construcción del Harborwalk a lo largo de la costa. Algunos sitios también ofrecen servicios públicos, como baños, lugares de reunión, rampas para kayaks, etc. El resultado es un fabuloso camino que permite a residentes y visitantes recorrer nuestro activo y limpio puerto.

Las viejas leyes coloniales establecieron el derecho público de acceso a las tierras que están sumergidas cuando la marea está alta con el fin de permitir la pesca, la caza y la navegación a lo largo de la costa. Estas leyes se remontan a tiempos aún más antiguos: Se derivan del derecho romano, que se incorporó al derecho inglés y fue traído a Massachusetts por los colonos ingleses. Luego, en la década de 1640, la Colonia de la Bahía de Massachusetts aprobó leyes que permitían la creación de muelles privados en la zona intermareal (la zona entre la marea alta y la marea baja), siempre que se conservara el acceso público. Casi toda la costa de Boston consiste de terrenos rellenados que antes habían sido parte de la zona intermareal. Esto, junto con el derecho legal de acceso que existe desde hace siglos, sirvió de base para las reglamentaciones de la CZM de 1978.

Recursos (en inglés)

Agradecimientos (en inglés)

  • Gracias a Maria Cole y Polly Kienle del Servicio de Parques Nacionales por su apoyo y asistencia.