Vía estrecha con popularidad amplia

in East Boston

(awaiting installation)

Este túnel de dos vías y 400 pies (122 metros) de longitud —ahora abandonado— era un tramo importante del ferrocarril de Boston, Revere Beach y Lynn.

Fotografía de 1909 cortesía de la Robert Stanley Collection

Hace un siglo, uno se podía bajar de un ferry en el muelle de al lado, abordar el tren de vía estrecha de Boston, Revere Beach y Lynn, y viajar a lo largo de la costa hasta el centro de Lynn.

Esta línea ferroviaria fue idea de Alpheus Blake, un prominente especulador inmobiliario. Su plan era tener fácil acceso a las tierras que quería desarrollar al norte de Boston. Los trabajadores cavaron un túnel bajo Jeffries Point, construyeron puentes de caballetes sobre marismas y colocaron casi 10 millas (16 km) de vías de 3′ 6″ (1.07m): todo en tan solo 100 días. A finales de julio de 1875, los primeros pasajeros subieron a bordo.

El ferrocarril de vía estrecha fue un éxito inmediato: el recorrido de 30 minutos y 20 centavos era conveniente y asequible. Para 1914, con más de 7 millones de pasajeros al año, se había convertido en la línea ferroviaria más transitada y comercialmente exitosa de su tipo en el país.

Con el aumento en el número de automóviles y la apertura del túnel Sumner en 1934, se redujo significativamente la cantidad de pasajeros de trenes, lo que finalmente obligó al ferrocarril Boston, Revere Beach y Lynn a poner fin al servicio en enero de 1940. Una sección de su ruta se convirtió en parte de la Línea Azul de la MBTA.

Desde East Boston hasta Lynn, el recorrido de 9.7 millas (15.6 km) tenía 14 paradas y brindaba un servicio frecuente a trabajadores y turistas. En 189,1 se añadió una línea a Winthrop con nueve paradas, la cual estimuló el desarrollo de muchos de los vecindarios de esa ciudad.

Miles de personas tenían acceso al tren de vía estrecha porque un tranvía elevado, que hacía el recorrido entre North Station y South Station, también tenía una parada en Rowes Wharf. El costo del viaje en ferry de 10 minutos desde allí hasta East Boston estaba incluido en el precio del boleto de tren.

Ferry Ashburnham en 1923; cortesía de Boston Public Library, Leslie Jones Collection

“Los domingos de verano, una de las mejores salidas era ir a Revere Beach a pasar el día con nuestras cosas para la playa y un picnic. Iba toda mi familia: mis padres, mi tía, mi tío y mis primos. Primero tomábamos el tranvía elevado hasta Rowes Wharf. Después el ferry a East Boston: ¡mi único recorrido en barco cuando era niña! Luego el tren de vía estrecha hasta la parada de Oak Island, donde la playa estaba menos concurrida. Después de un día en esa hermosa playa, volvíamos a casa: tren, ferry, tranvía.”

Henrietta Dilyock, nacida en 1918

Conversación con Henrietta Dilyock, verano de 2019

La parada más popular del tren era Revere Beach, la primera playa pública del país. La playa de arena de tres millas (4.8 km) y el cercano parque de atracciones Wonderland Park atraían enormes multitudes que llegaban principalmente por medio del tren de vía estrecha. Originalmente, las vías pasaban por al lado de la playa, pero en 1900 fueron reubicadas unas pocas cuadras tierra adentro para permitir la construcción de Revere Beach Boulevard.

Tarjeta postal cortesía de Historic New England

Más…

Activistas comunitarios. Ley colonial. Voluntad política. Nuevas reglamentaciones estatales. Esta combinación permitió la creación del Boston Harborwalk, un camino público de 43 millas de longitud que se extiende desde el aeropuerto Logan hasta el río Neponset a lo largo de siete barrios. En 1978, la Oficina de Manejo de Zonas Costeras de Massachusetts (Massachusetts Office of Coastal Management o CZM) se fijó el objetivo de mejorar el acceso público a la costa. Lograron hacerlo a través de la integración de viejas leyes coloniales en nuevas reglamentaciones estatales.

En las décadas que siguieron, activistas comunitarios, el gobierno de la ciudad y del estado y las empresas constructoras a cargo de proyectos en la costa han trabajado en forma conjunta para garantizar la construcción del Harborwalk a lo largo de la costa. Algunos sitios también ofrecen servicios públicos, como baños, lugares de reunión, rampas para kayaks, etc. El resultado es un fabuloso camino que permite a residentes y visitantes recorrer nuestro activo y limpio puerto.

Las viejas leyes coloniales establecieron el derecho público de acceso a las tierras que están sumergidas cuando la marea está alta con el fin de permitir la pesca, la caza y la navegación a lo largo de la costa. Estas leyes se remontan a tiempos aún más antiguos: Se derivan del derecho romano, que se incorporó al derecho inglés y fue traído a Massachusetts por los colonos ingleses. Luego, en la década de 1640, la Colonia de la Bahía de Massachusetts aprobó leyes que permitían la creación de muelles privados en la zona intermareal (la zona entre la marea alta y la marea baja), siempre que se conservara el acceso público. Casi toda la costa de Boston consiste de terrenos rellenados que antes habían sido parte de la zona intermareal. Esto, junto con el derecho legal de acceso que existe desde hace siglos, sirvió de base para las reglamentaciones de la CZM de 1978.

Recursos (en inglés)

  • Bradlee, Francis B. C. “Boston, Revere Beach & Lynn Railroad,” The Essex Institute Historical Collections, Volume LVII, 1921.
  • Burden, Leanne and Lisa Tuite. “The Boston, Revere Beach & Lynn Railroad,” The Boston Globe, February 7, 2014.
  • Kyper, Frank. Narrow Gauge to Boston: A Nostalgic Window on the BRB & Lynn RR. South Platte Press, 2010.
  • Liljestrand, Robert A. Boston, Revere Beach and Lynn Railroad. Bob’s Photo, 2002.
  • Stanley, Robert C. with William Lieberman. Narrow Gauge: The Story of the Boston, Revere Beach & Lynn Railroad. Boston Street Railway Association, Inc., 1980.
  • “And This is Good Old Boston”
  • Conversation with Henrietta Dilyock, summer 2019

Agradecimientos (en inglés)

  • Deep gratitude to the late Robert Stanley, train enthusiast, who shared his knowledge and images so generously.
  • Our warm thanks to Henrietta Dilyock for sharing her memories of taking the Narrow Gauge to the beach as a girl.
  • And thank you to Todd Gieg, who is building an extraordinary model of the Narrow Gauge, part of which can be seen at the Lynn Museum.