EXPLORACIÓN DE LA COSTA VIVA

in East Boston

Dos tipos de espartillo (Spartina alterniflora y Spartina patens) fueron las especies de plantas introducidas originalmente en la marisma baja y alta. Ahora muchas más plantas se han establecido en la Costa Viva. ¿Cuántas pueden identificar?

Gran parte de la costa de Boston en la zona entre la marea alta y la marea baja —la zona intermareal— se perdió durante el siglo 19, cuando la ciudad se convirtió en el segundo puerto más grande del país. El comercio marítimo, la construcción de barcos y las industrias relacionadas dominaron y cambiaron la costa para satisfacer sus necesidades. Las costas vivas recrean la zona intermareal. Éste es el primer proyecto de este tipo a lo largo del Harborwalk de Boston y es una solución alternativa para las costas en áreas urbanas.

El diseño del proyecto transformó aproximadamente 24,000 pies cuadrados (2,230 metros cuadrados) en la nueva y diversa comunidad de humedales que ven frente a ustedes. Se construyeron terrazas en algunas partes de la costa para crear áreas planas con diferentes elevaciones. Cada terraza atrae plantas específicas, dependiendo de cuánto tiempo necesiten pasar bajo el agua a medida que la marea sube y baja. Una mayor diversidad de plantas vive en las terrazas superiores.

Por debajo de los pastos de la marisma, viven distintos animales en los pozos de marea. Bígaros comunes, mejillones azules, erizos de mar, caracoles luna del norte y estrellas de mar se alimentan y se refugian en la vegetación. Las aves marinas, a su vez, se deleitan con los animales que viven en los pastos. Juntos crean un ecosistema dinámico.

1775 map of mudflat salt marsh

Como muestra el mapa de 1775, un ambiente de llanuras de marea y marismas bordeaba una vez todo lo que ahora es East Boston.

Detail from Sir Thomas Page map. Courtesy of Norman Leventhal Map Center at Boston Public Library

Great Blue Heron

Las aves zancudas, como la Gran Garza Azul, se alimentan de las criaturas que viven en aguas poco profundas.

Photo by Trish Pastuszak

La marisma recreada permite a los visitantes experimentar la ecología original de la costa de Nueva Inglaterra en un área urbana y observar cómo nuestra costa crece y retrocede dos veces al día al subir y bajar la marea.

Photo by Liz Nelson Weaver

Ubicación del Cartel

Más…

A salt marsh is a coastal ecosystem that lies between open salt water and land and is regularly flooded by tides. Salt marsh can stretch hundreds of acres along the shore and is a highly productive habitat where large amounts of organic matter is deposited and decomposes, creating a food chain that sustains birds and animals.

https://www.nps.gov/subjects/oceans/salt-marshes.htm

https://oceanservice.noaa.gov/facts/saltmarsh.html

Salt marsh plays a vital role in the aquatic food web, delivering nutrients to coastal waters. It provides refuge and is a food source for animals and birds. Also, many marine fish use the salt marsh as their “nursery” for newly hatched fish before they swim into open water. Finally, people have somewhat belatedly realized that acres of salt marsh serve as important protection from ocean storms. Recognizing the extraordinary importance of salt marsh in our ecosystem, many organizations are working very hard to protect all remaining salt marsh from development.

http://www.mass.gov/envir/massbays/bhha_saltmarsh.htm

This is a vertical datum point used by developers and surveyors working in Boston. Established before the North American Vertical Datum of 1988 (NAVD’88)*, which is used nation-wide, it gives an agreed-upon baseline for below- and above-ground projects in the city.

For more information:

https://dgtassociates.com/a-flood-of-data-understanding-the-true-sea-level-in-boston/ (“Which sea level” paragraph)

https://www.mass.gov/service-details/north-american-vertical-datum-of-1988-navd-88

For tide information based on NAVD’88: https://tidesandcurrents.noaa.gov/datums.html?id=8443970

*Boston City Base, like that of many older towns and cities, precedes both the NAVD’88 and the National Geodetic Vertical Datum of 1929.

Activistas comunitarios. Ley colonial. Voluntad política. Nuevas reglamentaciones estatales. Esta combinación permitió la creación del Boston Harborwalk, un camino público de 43 millas de longitud que se extiende desde el aeropuerto Logan hasta el río Neponset a lo largo de siete barrios. En 1978, la Oficina de Manejo de Zonas Costeras de Massachusetts (Massachusetts Office of Coastal Management o CZM) se fijó el objetivo de mejorar el acceso público a la costa. Lograron hacerlo a través de la integración de viejas leyes coloniales en nuevas reglamentaciones estatales.

En las décadas que siguieron, activistas comunitarios, el gobierno de la ciudad y del estado y las empresas constructoras a cargo de proyectos en la costa han trabajado en forma conjunta para garantizar la construcción del Harborwalk a lo largo de la costa. Algunos sitios también ofrecen servicios públicos, como baños, lugares de reunión, rampas para kayaks, etc. El resultado es un fabuloso camino que permite a residentes y visitantes recorrer nuestro activo y limpio puerto.

Las viejas leyes coloniales establecieron el derecho público de acceso a las tierras que están sumergidas cuando la marea está alta con el fin de permitir la pesca, la caza y la navegación a lo largo de la costa. Estas leyes se remontan a tiempos aún más antiguos: Se derivan del derecho romano, que se incorporó al derecho inglés y fue traído a Massachusetts por los colonos ingleses. Luego, en la década de 1640, la Colonia de la Bahía de Massachusetts aprobó leyes que permitían la creación de muelles privados en la zona intermareal (la zona entre la marea alta y la marea baja), siempre que se conservara el acceso público. Casi toda la costa de Boston consiste de terrenos rellenados que antes habían sido parte de la zona intermareal. Esto, junto con el derecho legal de acceso que existe desde hace siglos, sirvió de base para las reglamentaciones de la CZM de 1978.

Recursos (en inglés)

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Agradecimientos (en inglés)

  • Translation and recording thanks to the generosity of the Boston Marine Societ
  • Our gratitude to the Perkins School for the Blind and David W. Cook for their partnership in creating the audio files.