Bochas: más que un juego

in the North End

La artista Rhoda Ross recibió el encargo de hacer una serie de acuarelas del North End para Kennedy Studios en la década de 1970. Eligió pintar un grupo de hombres que jugaban a las bochas para capturar la esencia del vecindario, sus tradiciones y su ubicación junto al puerto.

Cortesía de Rhoda Ross

Cuando las oleadas de inmigrantes italianos comenzaron a asentarse en el North End en la década de 1880, trajeron consigo el juego centenario de las bochas. El juego de bochas creaba un vínculo tangible con el pasado y ayudaba a fusionar una comunidad entre los hablantes de distintos dialectos de muchas partes de Italia.

Este parque ha sido durante mucho tiempo el hogar de los partidos de bochas del vecindario. Sammy Viscione, jugador de bochas de larga data, recuerda: “Nuestros padres y abuelos jugaron aquí. Seguimos el 95 por ciento de las reglas del juego. En realidad estamos aquí más que nada para pasar tiempo juntos.”*

Cuando los italianos comenzaron a irse del vecindario en la década de 1970, un grupo de amigos de la infancia formó Friends of the North End para mantener viva la camaradería y reunirse para jugar a las bochas todos los domingos. Otros regresan una vez al año para jugar en el Torneo de bochas Taste of the North End. El juego de bochas, que alguna vez fue casi exclusivamente un deporte para hombres italianos, atrae actualmente a jugadores y jugadoras de orígenes diversos, gracias a la promoción del juego hecha por grupos como Major League Bocce y Joy of Bocce.

*Sammy Viscione citado por William Giraldi, The New York Times (19 de noviembre de 2017).  Usado con permiso. Sammy Viscione es cariñosamente conocido como “el Comisionado No Oficial de la Bocce League”.

bocce players

Para jugar, se arroja una bocha pequeña llamada pallino (el “balín” o “bochín”) en una cancha larga y estrecha. Luego cada equipo lanza cuatro bochas. El equipo con la bocha más cercana al balín o bochín gana la ronda.

Foto de Broderick Symlie, 2008

“Les he regalado juegos de bochas a mis sobrinas y sobrinos en los subur-bios para que puedan mantenerse en contacto con nuestra cultura.” Anthony Cortese, nativo del North End.

El detalle de un friso de un sarcófago romano del siglo tres muestra a jóvenes jugando bochas. Se cree que el juego de bochas se originó en el antiguo Egipto, se extendió por todo el Mediterráneo con las legiones romanas y dio lugar a variaciones locales conocidas como boules, petanca y lawn bowling. El friso, que una vez fue parte de la Colección Campana en Florencia, ahora está en el Museo del Louvre en París.

Commercial St Bocce Court

Un grupo de hombres del North End se relaja en una noche de julio de 1970 viendo a amigos jugar bochas antes de que se instalaran canchas del tamaño reglamentario en Langone Park unos años más tarde. Las canchas cerradas se añadieron en el año 2004 junto a la pista de patinaje Steriti Rink.

Foto de la Colección de Laban H. Whittaker, Jr.

Ubicación del Cartel

Más…

Activistas comunitarios. Ley colonial. Voluntad política. Nuevas reglamentaciones estatales. Esta combinación permitió la creación del Boston Harborwalk, un camino público de 43 millas de longitud que se extiende desde el aeropuerto Logan hasta el río Neponset a lo largo de siete barrios. En 1978, la Oficina de Manejo de Zonas Costeras de Massachusetts (Massachusetts Office of Coastal Management o CZM) se fijó el objetivo de mejorar el acceso público a la costa. Lograron hacerlo a través de la integración de viejas leyes coloniales en nuevas reglamentaciones estatales.

En las décadas que siguieron, activistas comunitarios, el gobierno de la ciudad y del estado y las empresas constructoras a cargo de proyectos en la costa han trabajado en forma conjunta para garantizar la construcción del Harborwalk a lo largo de la costa. Algunos sitios también ofrecen servicios públicos, como baños, lugares de reunión, rampas para kayaks, etc. El resultado es un fabuloso camino que permite a residentes y visitantes recorrer nuestro activo y limpio puerto.

Las viejas leyes coloniales establecieron el derecho público de acceso a las tierras que están sumergidas cuando la marea está alta con el fin de permitir la pesca, la caza y la navegación a lo largo de la costa. Estas leyes se remontan a tiempos aún más antiguos: Se derivan del derecho romano, que se incorporó al derecho inglés y fue traído a Massachusetts por los colonos ingleses. Luego, en la década de 1640, la Colonia de la Bahía de Massachusetts aprobó leyes que permitían la creación de muelles privados en la zona intermareal (la zona entre la marea alta y la marea baja), siempre que se conservara el acceso público. Casi toda la costa de Boston consiste de terrenos rellenados que antes habían sido parte de la zona intermareal. Esto, junto con el derecho legal de acceso que existe desde hace siglos, sirvió de base para las reglamentaciones de la CZM de 1978.

Recursos (en inglés)

Agradecimientos (en inglés)

  • Translation thanks to the generosity of the Boston Marine Society.